Cinco tips para una buena vocería

Por Constanza Bisquertt
Cuando menos se espera puede estallar una crisis comunicacional en una empresa o institución. Como estas situaciones son muy difíciles de prever, es recomendable que él/la o los voceros estén preparados con anticipación para atender los requerimientos de la prensa, ya que en ese momento los requerimientos de los medios no se harán esperar. El vocero tendrá que manejarse adecuadamente en los diferentes formatos, ya sea TV, radio, prensa escrita, online y en cada una de estas situaciones deberá transmitir el mensaje corporativo de manera clara y eficiente, lo que es especialmente relevante en situaciones de crisis.

Como toda crisis conlleva una oportunidad, en estos casos no es la excepción. En estas situaciones coyunturales, los voceros tienen la misión de generar credibilidad, confianza y potenciar el capital reputacional de su empresa. Para una óptima preparación, nada mejor que hacerlo con profesionales dedicados al rubro y así tener un entrenamiento previo que le permita sortear con éxito esta experiencia.

Revisa estos 5 tips:

1-. Comienza con lo relevante: Independiente de tu rubro o área, se suele relatar una historia o un hecho de manera cronológica. Para despertar de manera inmediata el interés de nuestros colegas de medios y, por ende, de la opinión pública, comienza por lo más importante, es decir, por el “título de la canción”. Después podrás narrar cómo se llegó a este hecho relevante.

2-. Aporta con datos duros (ojalá estadísticas o porcentajes interesantes): Toda institución maneja cifras. Tu entrevista será mucho más fructífera y más precisa si dices, por ejemplo, el 40% de la población hace tal o cual cosa, en vez de decir una gran cantidad de la población. Este último dato es muy impreciso, por lo tanto, menos atractivo para los medios.

3-. Aprende a ser “cuñero”: Una buena cuña te permitirá quedar en la retina de la opinión pública e, incluso en el inconsciente colectivo. La frase “guetos verticales” es un excelente ejemplo de aquello.

4-. Ocupa un lenguaje simple y directo, pero sin caer en lo coloquial y evita el uso de tecnicismos: El objetivo no es llegar solamente a una elite intelectual, sino que a un público masivo, por ende, se debe ocupar un lenguaje que sea entendible para todos.

5-. Evita las opiniones personales: No olvides que representas a una organización, por lo tanto, tus respuestas siempre deben estar alineadas con ésta, por lo que en este contexto no caben las opiniones personales.

 

Constanza Bisquertt
Gerente de Cuentas